Seleccionar página

Está claro que el consumo de azúcar dentro de alimentos y bebidas es una situación preocupante, debido a su estrecha relación con problemas de sobrepeso, obesidad, diabetes, cáncer y demás enfermedades.

Los refrescos de dieta son una opción que se presenta en el mercado como “saludable” y adecuada para las personas que buscan perder peso, controlar su diabetes o cuidar su salud.

La realidad es que cambiar el consumo de refresco regular por refresco de dieta parece no ser la solución.

 

El refresco de dieta es básicamente una mezcla de agua carbonatada con endulzantes naturales o artificiales, colorantes, saborizantes y otros aditivos.

Los principales ingredientes presentes en refrescos de dieta incluyen:

  • Agua carbonatada: aunque el agua mineral puede obtenerse de manera natural, la mayoría de los refrescos disuelven dióxido de carbono en el agua para obtener las burbujas.
  • Endulzantes: incluyen edulcorantes artificiales, como aspartame, sacarina, sucralosa o stevia, que son entre 200 y 13,000 veces más dulces que el azúcar.
  • Ácidos: se añaden ácidos como cítrico, málico o fosfórico para dar acidez a los refrescos.
  • Colorantes: los más utilizados son carotenoides, antocianinas y color caramelo.
  • Saborizantes: se utilizan sabores artificiales de fruta, hierbas, cola, entre otros para mejorar el sabor del refresco.
  • Conservadores: hacen que el refresco dure más en el supermercado. El más utilizado es benzoato de potasio.
  • Cafeína: algunos refrescos contienen cafeína, incluso en su versión light.

 

Los refrescos de dieta suelen tener muy pocas o ninguna caloría, lo cual se promueve como su mayor ventaja.

Pero no te confíes, la falta de calorías no significa que sea nutritivo o bueno para tu salud, existe evidencia de que el consumo de refrescos de dieta no es tan conveniente como quieren que pensemos.

 

 

7 razones para no tomar refresco de dieta 

 

1. Confunde a tu cuerpo

Los edulcorantes artificiales tienen un sabor mucho más intenso que el azúcar. Con un consumo frecuente, este tipo de productos acostumbran a nuestro sentido del gusto a sabores sumamente dulces, “atontando” nuestro paladar, haciéndonos percibir menos sabor en alimentos naturales como frutas y verduras.

 

2. Podría llevar a ganancia de peso, en lugar de pérdida

Debido a que los refrescos de dieta no aportan calorías, sería natural asumir que ayudan a la pérdida de peso. Sin embargo, varias investigaciones apuntan a lo contrario.

Estudios sugieren que el consumo de refresco de dieta podría aumentar el hambre estimulando a las hormonas del apetito y alterando los receptores del gusto.

Estudios revelan que los consumidores de refresco de dieta tienen un aumento hasta del 70% en la circunferencia de cintura, comparado con las personas que no toman ningún tipo de refresco.

Por otro lado, el escoger una bebida sin calorías puede predisponerte a elegir alimentos con mayor aporte de energía, ya que antes “no consumiste calorías”.

Además, el sabor extremadamente dulce de los refrescos de dieta puede hacer que tu cerebro espere un aporte de calorías que no esté recibiendo, lo cual podría aumentar tu apetito y llevarte a comer más.

 

3. Se asocia con riesgo de diabetes tipo 2 y otras enfermedades metabólicas

Consumir un refresco de dieta al día se ha asociado con un aumento del 8 al 13% en el riesgo de síndrome metabólico y diabetes tipo 2.

Por otro lado, un estudio de Diabetes Care encontró que consumir refresco de dieta diariamente se relaciona a un aumento del 36% en riesgo de síndrome metabólico y un 67% en riesgo de diabetes tipo 2, comparado con personas que no toman ningún tipo de refresco.

Se ha encontrado que los refrescos de dieta alteran la flora intestinal, y esta situación está relacionada con el aumento en el riesgo de enfermedades metabólicas.

El consumo de refresco de dieta se ha asociado también a aumento en la presión arterial y riesgo de enfermedades cardiovasculares. Un estudio revela que por cada porción de refresco de dieta aumenta un 9% la presión arterial.

A pesar de que muchos de estos estudios son observacionales y el aumento en riesgo de diabetes tipo 2 e hipertensión podrían asociarse a más de un factor, el refresco de dieta ha estado presente como factor de riesgo en varios estudios.

 

4. Incrementa el riesgo de problemas renales

El consumo de refresco de dieta se ha relacionado con un aumento en el riesgo de enfermedad renal crónica.

Las personas que beben más de 7 vasos de refresco de dieta al día duplican el riesgo de desarrollar enfermedades renales.

Un estudio de Harvard encontró que las personas que consumen refresco de dieta a largo plazo presentan un deterioro de un 30% en la función renal.

Se cree que la causa podría estar relacionada con el alto aporte de fósforo que contienen los refrescos, que podrían aumentar la carga ácida para los riñones.

 

5. Podría arruinar tu sonrisa

El consumo excesivo de refrescos de dieta, al igual que refrescos regulares, puede erosionar tus piezas dentales a lo largo del tiempo debido a sus niveles de acidez. Lo anterior puede debilitar tus dientes y destruir el esmalte.

 

6. Se ha asociado a depresión

Estudios revelan que tomar más de 4 latas de refresco de dieta al día se ha relacionado con un aumento del 30% en riesgo de depresión, comparado con personas que no consumen bebidas azucaradas.

 

7. Puede ser malo para tus huesos

El consumo de refresco de cola, tanto regular como de dieta, se ha asociado con una disminución de la densidad del hueso en mujeres. La cafeína y el fósforo podrían interferir con la absorción normal del calcio en los huesos.

 

 

Conclusión

 

Se necesita más investigación acerca del tema, ya que los estudios que existen son observacionales, lo que podría generar cierta confusión al relacionarlo con otros factores de estilo de vida.

Lo que está claro es que la mayoría de los estudios actuales apuntan a que el consumo de refresco de dieta no tiene nada de positivo.

¿Es mejor el refresco normal? ¡Para nada! Ninguna de estas opciones están diseñadas para consumir dentro de tu alimentación habitual.

Prefiere agua mineral bien fría con un poco de limón o naranja, agua de fruta natural sin azúcar o infusiones de frutas o especias.

 

 

Fuentes

 

  • Why should you stop drinking diet soda? Health
  • Diet Soda. Good or Bad? Healthline
  • Is Drinking Diet Soda a Health Risk? WebMD
  • Is Diet Soda Bad for You? Here´s What It Does to Your Body. Dr Axe