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El aceite de coco es uno de los alimentos más controvertidos que existen en los últimos años.

 

Por un lado nos dicen que es un superalimento capaz de hacernos perder grasa, mejorar nuestra función cerebral, ayudarnos a luchar contra infecciones y muchos otros beneficios.

 

Por otro lado nos dicen que es un alimento alto en grasas saturadas y que ésto aumenta nuestro riesgo cardiovascular. Pero ¿a quién le hago caso?

 

 

El dilema del aceite de coco

 

 

Mejor a la evidencia…

 

Como es un tema tan polémico intenté reunir una buena cantidad de evidencia para respaldar todas mis afirmaciones.

 

 

El principal punto de discusión acerca del aceite de coco es su alto contenido de grasas saturadas (un 90% de su composición). Desde hace muchos años las grasas saturadas han sido nuestro peor enemigo por su “estrecha relación” con enfermedades cardiovasculares. (1)

 

Estudios recientes revelan que esta relación no es tan clara como se creía y quitan a las grasas saturadas la etiqueta de “enemigas para la salud”. (2, 3, 4, 5) De hecho las Guías de alimentación para americanos (Dietary Guidelines for Americans 2015-2020) quitaron de sus recomendaciones las restricciones de grasa y colesterol. (6, 7)

 

Hay un estudio que me pareció especialmente interesante en el que analizan a más de 130,000 personas que tuvieron infartos de 2000 a 2006. El 75% de las personas que tuvieron infartos tenía un colesterol LDL (“malo”) dentro de límites normales. Pero solo el 10% tenía un colesterol HDL (“bueno”) normal. ¿Qué sube el colesterol bueno? Las grasas, incluso las saturadas. Mientras que una dieta baja en grasa y rica en azúcares y harinas disminuye nuestro colesterol HDL. (8)

 

Ojo, esto no quiere decir que somos libres de consumir toda la comida rápida y procesada alta en grasa que se nos de la gana (hamburguesas, pizzas, donas, etc.). Hay que tomar en cuenta que la grasa que se encuentra en estos alimentos procesados proviene en su mayoría de aceites vegetales hidrogenados o sea grasas trans.

 

 

Alimentos con grasas trans

 

 

Lo que si creo es que abre la puerta a probar alimentos potencialmente nutritivos que son altos en grasas saturadas, como es en este caso el aceite de coco.

 

El aceite de coco se considera una grasa saturada y contiene 9 calorías por gramo (como todas las grasas). Las grasas saturadas se encuentran en grasas animales y aceites tropicales. (9)

 

Algunas de las grasas saturadas contenidas en el aceite de coco, el ácido laurico y ácido mirstico se han relacionado con algunos beneficios a la salud.

 

Por ejemplo, varios estudios han demostrado que el ácido laurico aumenta el colesterol HDL (“bueno”) y disminuye el colesterol LDL (“malo”). Aunque es importante recalcar que este estudio se realizó con el ácido laurico aislado y no como parte del aceite de coco. (10)

 

Por otro lado, sí existen algunos estudios que relacionan el consumo de aceite de coco extra virgen con beneficios cardiovasculares. (11) El aceite de coco contiene un alto nivel de triglicéridos de cadena media que se metabolizan diferente en el cuerpo aumentando la tasa metabólica (tu gasto de energía) por lo que algunos estudios lo relacionan con pérdida de peso. (12)

 

 

¿Cuáles son los beneficios potenciales del aceite de coco?

 

Existen más de mil estudios que relacionan al aceite de coco con beneficios para la salud. Es por eso que es tan popular y su consumo es muy recomendado por algunas personas. Aunque es importante analizar estos artículos con detenimiento.

 

 

  1. Podría ayudar a mejorar la función cerebral en pacientes con Alzheimer debido a su contenido de triglicéridos de cadena media. (13)
  2. Podría beneficiar la salud hepática especialmente en personas con hígado graso. (14)
  3. Podría disminuir problemas de artritis e inflamación. (15)
  4. Podría aumentar la función del sistema inmunológico por el contenido de ácido laurico que ayuda a luchar contra virus, hongos y bacterias.
  5. Podría mejorar la memoria y función cerebral debido a su contenido de triglicéridos de cadena media. (16)
  6. Podría ayudar a fortalecer los huesos debido a que puede incrementar la absorción de calcio en el intestino. (17)
  7. Podría incentivar la pérdida de peso debido al contenido de triglicérdos de cadena media y su relación con la utilización de grasa del cuerpo. (18)
  8. Podría disminuir el proceso de envejecimiento debido a su aporte de antioxidantes. (19)

 

 

Beneficios del aceite de coco

 

 

Es muy IMPORTANTE tomar en cuenta que muchos de estos estudios se han realizado in vitro (en un laboratorio) o en ratas. Por lo que falta mucha investigación y estudios que puedan respaldar estos beneficios en humanos.

 

 

¿Cualquier aceite de coco?

 

¡No! El aceite de coco es un aceite comestible que se extrae de la carne de los cocos maduros. Se utiliza en algunos alimentos procesados debido a que es relativamente barato y da una buena textura a los alimentos (pero este no es el que queremos consumir).

 

El aceite de coco hidrogenado o parcialmente hidrogenado se encuentra en algunos cereales, panes, bisquets, botanas y otros alimentos procesados. Este tipo de aceite contiene grasas trans, cuyo efecto negativo en el colesterol y salud cardiovascular está más que comprobado.

 

Es importante elegir un aceite de coco extra virgen, no refinado y de preferencia orgánico.

 

 

Aceite de coco extra virgen

 

 

¿Cómo consumir el aceite de coco?

 

Puedes utilizar una media cucharadita para freír, saltear u hornear alimentos. Puedes agregarlo a tu café o té en lugar de crema o leche.

 

 

¿Es necesario consumir aceite de coco?

 

El consumo de aceite de coco NO es indispensable, existen varios aceites con excelentes propiedades entre los que puedes elegir en caso de que el aceite de coco no te convenza del todo. Puedes alternarlo con aceites como el de oliva o aguacate.

 

Las cantidades son un factor sumamente importante. Siguiendo las antiguas recomendaciones de Dietary Guidelines for Americans 2010, la recomendación de grasas saturadas es menos del 10% de las calorías totales. Por lo que un consumo moderado de aceite de coco podría encajar perfectamente en una dieta saludable.

 

 

Conclusión personal

 

¿Son ciertas todas las maravillas que promete el aceite de coco? No lo sé, falta todavía investigación. Pero considero que tampoco es acertada la forma en la que se ha satanizado últimamente por su contenido de grasas saturadas.

 

Creo que es momento de empezar a perder el miedo a alimentos nutritivos que contienen grasas saturadas como el aceite de coco, mantequilla o ghee, productos de origen animal (mejor si son alimentados con pastura), entre otros; y empezar a cuidarnos más de alimentos procesados llenos de azúcares, jarabe de maíz, grasas trans y todo tipo de aditivos y conservadores que afectan de manera directa nuestra salud.

 

Es indispensable revisar nuestros niveles de colesterol cada año y dar prioridad a tener el colesterol HDL (“bueno”) dentro de los rangos recomendados, teniendo el LDL y los triglicéridos bajo control.