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Este es mi último post del año y me pareció interesante escribir acerca de algo que a mi me funcionó muy bien durante 2017. Quiero compartirte algunas técnicas y estrategias que me ayudaron a lograr las metas que me propuse durante el año y que no quedaran solo en deseos como muchas veces pasa.

 

 

Estrategias para lograr tus metas

 

 

NO TODO ME SALIÓ BIEN, POR SUPUESTO, PERO CREO QUE APRENDER DE LOS ERRORES ES UNA DE LAS EXPERIENCIAS MÁS VALIOSAS PARA LLEGAR A DONDE QUIERES. SÉ QUE ME FALTA MUCHÍSIMO CAMINO POR RECORRER EN TODO LO QUE QUIERO LOGRAR, PERO POR LO MENOS YA EMPECÉ 😉

 

 

7 estrategias para cumplir cualquier meta:

 

1. Busca una meta que te motive

 

Si tu propósito no te motiva, te emociona o te hace sentir feliz es muy probable que no lo logres. Busca una meta que te haga ganar algo que tu consideres suficientemente valioso y empieza a trabajar para lograrlo.

 

Pregúntate ¿para qué lo quiero lograr? ¿por qué es importante para mí?

 

 

2. Escoge tu meta de manera inteligente.

 

Selecciona una meta que sea SMART (por sus siglas en inglés):

  • eSpecífica
  • Medible
  • Alcanzable
  • Relevante
  • dentro de un límite de Tiempo

 

Específica

Tu meta debe ser clara y bien definida ¿qué es lo que quieres lograr exactamente? Recuerda, tus metas deben mostrarte el camino hacia el cual quieres llegar. Si generalizas demasiado puedes confundirte en este camino.

 

Medible

Lo que no se mide no se conoce. ¿Cómo vas a saber si lograste tu meta si no tienes forma de medirla? Utiliza parámetros como fechas y cantidades específicas que puedas medir. Por ejemplo, si tienes como meta gastar menos dinero, es importante determinar ¿cuánto es menos? ¿cuánto gasté el año pasado? Sin estos datos es posible que vayas a ciegas. Una meta medible sería gastar un 5% menos que el total del año anterior.

 

Alcanzable

Asegúrate de elegir una meta que consideres realista y alcanzable. No te pongas objetivos que tú mismo sabes que no alcanzarás, ya que el no lograrlo puede desmotivarte. Si sientes que tu meta es muy grande o abarca demasiado divídela en pequeños pasos y empieza por ahí. Sé realista, tu meta no es lo único que hay en tu vida en este momento, balancea las otras cuestiones importantes y encuentra un equilibrio.

 

Relevante

Identifica una meta que sea importante para ti. Algo que te interese y a lo que de verdad quieras dedicar tiempo y esfuerzo. Si tu meta no te motiva es muy posible que la abandones al poco tiempo. ¿Qué lugar ocupa dentro de tus prioridades? Si no puedes ponerla dentro de las 5 cosas más importantes de tu vida en este momento, es probable que no lo logres.

 

Dentro de un límite de tiempo

Dicen que una meta sin fecha límite es más un sueño o un deseo. Para volverlo realidad necesitas ponerle fecha de caducidad. ¿Cuándo vas a empezar a dar los pasos para llegar a tu meta? ¿Para cuándo quieres lograr tus objetivos?

 

Ejemplo de metas SMART:

 

  • Para abril de 2018 quiero crear un programa online de nutrición que venda 10 copias el primer mes.
  • Para junio de 2018 quiero correr una carrera de 10 km.

 

 

3. Haz un plan de acción

 

¡Divide y vencerás! Ahora toca dividir tu meta en pequeños objetivos y poner fecha límite a cada uno de estos. En este punto no se trata de concentrarse en los resultados, si no en los pasos para llegar a ellos.

 

La mejor herramienta que te puedo recomendar es una agenda. Anota cada uno de los pasos a seguir y ve tachándolos conforme lo vayas logrando.

 

Ejemplos:

 

  • Para abril de 2018 quiero crear un programa online de nutrición que venda 10 copias el primer mes.
    • Temario (primer quincena de enero)
    • Investigación de temas (segunda quincena de enero y primera de febrero)
    • Landing page (segunda quincena de febrero)
    • Promoción (primera quincena de marzo)
    • Lanzamiento (primera quincena de abril)

 

  • Para junio de 2018 quiero correr una carrera de 10 km.
    • Correr 30 minutos 3 veces por semana.
    • Hacer ejercicio muscular 30 minutos una vez por semana.

 

 

4. Deja atrás el perfeccionismo

 

Para mí el perfeccionismo, más que una cualidad, fue por mucho tiempo un freno para lograr mis metas. El querer hacer las cosas “perfectas” muchas veces significa postergarlas de manera indefinida. Además, la definición de perfecto puede ser muy subjetiva. No seas tan exigente contigo mismo. Aviéntate, no lo pienses tanto. Si no sale como esperabas es muy probable que lo puedas corregir y además tienes la satisfacción y el aprendizaje de haberlo intentado.

 

 

5. Ni se te ocurra decir “no tengo tiempo”

 

Hace algunos meses en una conferencia escuche algo que cambió totalmente mi percepción hacia el manejo del tiempo.

 

Es muy fácil para nosotros utilizar al tiempo como excusa para no hacer cosas que en realidad no queremos y lo peor es que nos engañamos a nosotros mismos con esta frase. El depender del “tiempo” nos quita poder sobre nuestras acciones.

 

Nunca se trata de no tener tiempo, todos los días tienen 24 horas para todos. No se trata de tiempo, se trata de prioridad. Cuando algo no es importante para ti lo mandas hasta el fondo de tus prioridades, tanto que es probable que ni siquiera lo hagas.

 

No te engañes a ti mismo, si te escuchas diciendo la frase no tengo tiempo, plantéate: ¿qué tan importante es esto para mí? porque es muy probable que no mucho o por lo menos no lo suficiente para dedicarle el tiempo necesario.

 

Deja de decir no tengo tiempo, mejor reconoce: no es lo suficientemente importante para mi en este momento. No lo hago no porque no pueda sino porque no quiero, ¡se vale!

 

 

6. Reconoce tus errores y celebra tus aciertos

 

Los seres humanos, por naturaleza, nos enfocamos automáticamente en las cosas negativas y estamos mucho más conscientes de nuestros errores que de nuestros aciertos. ¿La regaste? tienes de dos: puedes culparte y deprimirte o puedes aprender para hacer las cosas distintas la próxima vez. Si escoges la segunda opción, este camino de aprendizaje te ayudará a lograr todo lo que te propongas. No se trata de no caer, sino de levantarte todas las veces que sea necesario.

 

Así como es importante reconocer nuestros errores y aprender de ellos, el identificar y celebrar nuestros aciertos lo es aún más. Muchas veces damos por hecho las cosas positivas que logramos sin prestarles atención. Conforme te vas acercando a tu meta pregúntate ¿qué estoy haciendo bien? reconócelo y siéntete orgulloso.

 

 

7. ¡Empieza!

 

Puede sonar muy obvio, pero creo que es la parte más complicada. El dar el primer paso hacia lograr lo que quieres puede generar miedo o frustración. Los cambios, aunque sean para bien, siempre traen consigo incertidumbre. No te lo pienses tanto. Empieza salga como salga. Al final es mejor que quedarte donde estás y preguntarte si lo hubieras logrado 😉

 

 

¡Listo! ¿Te animas a probar? Estoy segura de que puedes lograr todo lo que te propongas, desde bajar de peso y mejorar tu salud hasta aprender algo nuevo o emprender algún proyecto. Estas estrategias funcionan para todo 😉

 

 

 

¡Muy feliz y prospero 2018!

 

Estrategias para lograr tus metas